Desde pequeño, siempre he tenido la sana costumbre de ver películas de esas donde los vaqueros americanos se cargaban a todo el que pillaban por delante...si hombre...como se llaman estas películas...¡ah, sí!Westerns. Eran películas muy educativas y si no vean:los vaqueros se emborrachaban de whiskey, se pasaban el dia con señoritas de compañia (es que suena mejor que puta) y con su pistola mataban a hombres, mujeres, niños... Vamos, que estos eran peor que los Miami. Pero esa no es la cuestión. A mí siempre me llamaba la atención la pístola de John Wayne. Yo siempre he querido tener una de esas. Que cosa tan curiosa ¿no?Les explico, el Duque ( asi se le conocía al tio John) tenía la sana costumbre de entrar a un bar y cargarse a más de 10 hombres a golpe de bala (eso sí, a él ni un rasguño que para algo es el prota). Hasta ahí muy lógico, por decir algo.Pero claro, uno empieza a mosquearse cuando se entera de que aquella pístola sólo tenia recamara para 6 disparos. Entonces, ¿de dónde salen las 9 que faltan?Mi amigo Jon que siempre está comiendo setas y liándose cigarrillos de peregil (no sé por qué no se los comprará hechos) me contaba la siguiente historieta: Harry Potter era íntimo del Duque y le dió una pístola mágica con la que disparar hasta la saciedad...y para que no le dieran a él, el señor Golum le prestó su anillo para poder hacerse invisible durante el tiroteo. Qué cosas tenía mi amigo... . En fin John, que siempre te recordaremos por tu gran pistolón.Mierda, ya la he vuelto a liar.
miércoles, 14 de enero de 2009
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